Fabrizio propone incluir clases de teatro e inteligencia emocional en la preparación de los docentes. Y es que, tal y como está el patio cualquier idea por descabellada que parezca -que no es el caso- bien debería ser tenida en cuenta. [pdf (8′15 mg, 126 páginas) del último Informe Pisa publicado y del que parece que hoy ya poc@s se acuerdan] [#]







Cómo tú dices no es una idea para nada descabellada. Si nos ponemos a pensar en las mejores clases que hemos tenido en nuestra época de secundaria (BUP-COU), siempre coincide con los profesores/as que recordamos con más cariño (sin entrar en los resultados académicos). Y aun hoy recordamos aquellas cosas que aprendimos.
Conocer al “público” y saber reaccionar ante él, improvisar, y sobretodo comunicar es imprescindible para cualquier docente.
Hablo desde la experiencia como actor cuando digo que el teatro me ha dado mucho más en mi vida diaria y mis relaciones sociales que en el mismo escenario. La experiencia me ha “salvado” en más de una situación y en más de una exposición en la universidad.
Saludos. Santi.