Ejemplo de cómo mantener una conversación en la blogosfera y enriquecer de manera distribuida una historia:
- Eifonso Lagares, de Islas Cíes, publica el siguiente video (espectacular, por cierto):
- Nacho de la Fuente, de La Huella Digital, también lo publica sin ningún otro texto salvo la cita y el link a Eifonso;
- Un comentario en el blog de Nacho advierte de que pudiera tratarse de un fake;
- Nacho, investiga si efectivamente se trata de algún bulo y actualiza su post con otro video y el link a la página del proyecto Alas. Al parecer, no hay tal montaje;
- Eifonso recoge unas horas después en su post original el trabajo de investigación de Nacho.
Por el camino, la idea primitiva -o el descubrimiento del video en este caso- pierden su autoría. Y, sin embargo, el resultado es un trabajo de creación colectiva más completo que el original.
Quizás pueda parecer una tontería, pero me parece que estos procesos -bien desarrollados, como en este caso, y con más interactores- son una de las grandes revoluciones de la comunicación en este siglo y que van a ser todavía mucho más importantes.
Lo que no quiere decir que la creación colectiva no entrañe riesgos. Precisamente por eso, últimamente, y sobre todo a raíz de la lectura de El poder de las redes (pdf) de David de Ugarte, empiezo a cuestionarme si no serán mejores los modelos cerrados de colaboradores basados en un sistema de reputación y confianza para crear contenidos interesantes. Ya digo, es simplemente una idea que me ronda la cabeza. Y no quiere decir, ni mucho menos, que no deban existir también las comunidades virtuales abiertas, sino que simplemente defiendo la necesidad en ocasiones de acotarlas para obtener mejores resultados y, por un lado eliminar de ellas a los trolls o los francotiradores, y por otro para fomentar la diversidad del conocimiento frente a las verdades únicas… aunque sean verdades únicas de creación distribuida:
“Quienes hoy defienden la Wikipedia no como una contextopedia más, sino como la enciclopedia, tienen en mente el horizonte de una enciclopedia ideal, lo más perfecta posible. El problema es que algo así no existe. No es posible definir una enciclopedia perfecta o un resumen de noticias perfecto, como no es posible definir una salsa de carne o una salsa de spaghetti perfecta, simplemente porque hay diversidad de patrones de gustos y valores. La mitología ilustrada de una razón única, heredera de la divinidad, a la que puede llegarse mediante el debate, simplemente no funciona. No hay un lugar, un gusto, un conjunto de valores común y único al que nos acerquemos de forma natural conforme más sabemos. Somos distintos unos de otros. La diversidad existe y siempre estará ahí para recordarnos que nunca existirán, ni como límites, los universales platónicos”
Por otro lado, el ejemplo original creo que pone de manifiesto otra afirmación que ya hice hace unos cuantos posts:
“El proceso de la información no pasa simplemente por la recepción de conocimientos, sino por la participación activa en la búsqueda, etiquetado y redistribución de esa información. Pasa por tejer redes.”
Dicho de otra forma, entiendo que la mejor manera de estar bien informados hoy en día es habiendo tejido previamente una red importante de contactos especializados en distintos temas.
Y concluyo: los posts de Eifonso y Nacho son una lección de conversación, de actualización correcta del blog, de aprovechamiento de los comentarios, de uso adecuado de la cita y el trackback, y al final, como resultado, de creación colectiva.




Yo estoy de acuerdo contigo en lo de los modelos de reputación y confianza, pero no creo que necesariamente tengan que ser cerrados, si no que pueden ser abiertos y autorregulados, igual que los sistemas de karma en los comentarios.
Gracias Sergio, por este post. Aquí estamos intentado hacerlo cada día mejor y sobre todo aprendiendo cada día más, leyendo a maestros como tú.
Saludos
Gracias Sergio por citarnos. Auténtica red de redes, sí señor.
Estoy de acuerdo a medias, Carlos.
Esos sistemas abiertos y autorregulados son necesarios, por supuesto. Pero al final, la gente creo que se termina fiando más y acaba colaborando con mayor asiduidad en grupos más cerrados, donde se sabe que el número de parásitos por usuario es menos elevado. Sobre todo porque al tratarse de comunidades que requieren invitación previa, se presupone una calidad y un interés por parte de los participantes.
Tienes el ejemplo de las listas de correo que siguen funcionando desde tiempos inmemoriales.
Eifonso, Nacho, siempre es un placer leeros y citaros. Ahora me dan ganas de actualizar contando que habéis vuelto a actualizar! Pero al final esto va a parecer un discurso de Woody Allen en lugar de un post!
[...] Sergio M. Mahugo: Esto sí es conversación [...]
Gran ejemplo, sí señor.
Muchas veces a mí me sucede algo similar: me inspiro en lo que veo y ‘completo’ o interpreto lo que otros escriben. Es una forma más de conversación… aunque no con un fin tan claro como el ejemplo que citas.
Un saludo!
[...] Alguna vez he presentado ya La Huella Digital como ejemplo de conversación distribuida y esta recomendación debe volver a leerse en esa línea. Más allá de la noticia original, un [...]