La sección de infografía de The New York Times ha dado recientemente un paso importante y muy significativo. Tal y como cuenta Alberto Cairo, en el diario han creado la figura del ‘opinador gráfico’ o ‘graphic columnist’. El puesto lo desempeña Charles M. Blow que publica/diagrama su columna todos los domingos.
Por otro parte, vía Javier Candeira, he conocido este fantástico gráfico publicado también en The New York Times sobre los resultados de las primarias demócratas estadounidenses y que, sencillamente, me ha encantado. Estéticamente no es nada del otro mundo, carece de cualquier tipo de alarde visual, y, sin embargo, el trabajo estadístico y de minería de datos que se ha tenido que hacer para crear la infografía es ingente.
La infografía viene firmada por Amanda Cox, licenciada en periodismo y máster en estadística, lo que no es mala combinación para estos tiempos que corren. Este otro gráfico de la misma autora va en la misma línea. Se publicó en enero y mide y refleja la incertidumbre y volatilidad de los mercados en la historia del Dow Jones.
Aprovecho por último para destacar este otro trabajo, en este caso un gráfico interactivo, también de Amanda Cox y que me parece asimismo magnífico: muestra las ganancias de cada película en los meses que estuvo en cartelera y permite movernos por la línea de tiempo y obtener más información de cada éxito de taquilla.
Y si quiero destacar estos tres trabajos es porque entiendo que uno de los perfiles profesionales más necesitados hoy por hoy en la profesión es el que reúne estas tres características:
- persona licenciada en periodismo,
- con una formación extra en estadística y/o gestión de bases de datos
- y conocedor de distintas técnicas y herramientas para la visualización de datos.
A próposito…
El llamado periodismo de precisión no goza de buena salud en España. Y no sólo por la escasa formación de los periodistas en este ámbito sino sobre todo por las trabas legales que existen todavía hoy día para garantizar el acceso a bases de datos de la administración y distintas organizaciones que deberían ser públicos.
Justo ayer leía sobre el tema una Tribuna Libre escrita por Borja Bergareche y publicada en la Periodistas[fape] (ahora mismo no hay acceso al pdf pero imagino que en breve se colgará). Básicamente refleja la situación en diversos países europeos. Copio y pego:
“En el mundo existen unos 76 países que disponen de leyes de libertad de información o de acceso a la información (…) Una honorable liga en la que no juega España, que es con Grecia el único estado miembro de la UE de más de un millón de habitantes que no cuenta con una regulación específica“.
Bergareche recomienda dos sitios web relacionados con el tema: el del Access Info Europe y el blog especializado en acceso a la información, Wobbing.
Actualización (08/05/2008 - 10:40).- Hace apenas cinco días Tíscar publicaba este post relacionado precisamente con la libertad de acceso a la información.










Me alegra muchísimo que hables de esto, porque es un tema que me fascina y me interesa. Todo el tema de visualización de datos me encanta.
Lo de la disponibilidad de los datos públicos es una vergüenza, pero todo es ponerse: has visto lo de Casas Tristes (+ entrevista)?
Gracias Carlos y el que se alegra soy yo si te ha servido de algo.
Lo de Casas Tristes lo he leído justamente hoy en soitu.
Precisamente lo de la visualización de datos o informaciones sobre un mapa es algo a lo que le estoy dando vueltas desde hace tiempo. Creo que se pueden hacer cosas buenas en ese sentido. Lo de bdebarna, por ejemplo, fue muy clarificador para mi.
Por cierto, ayer mismo publicábamos en el diario digital de la universidad algo parecido. Lástima que no pudiésemos embeber el código html del mapa de Google.