Copio y pego el correo electrónico que recibió la semana pasada mi hermano -que trabaja en una empresa de exportaciones- de un proveedor iraní:
I am sure you heard about IRAN crisis in news channels. Let me tell you my views from middle of Tehran:
On Friday, the people voted to Mussavi but Ahmadinejad was elected. It was a big magic!
Better say, it was a coup by leader of Iran (Khamenei & Ahmadinejad) against all Iranian People.
The people become very nervous and angry. During the day, the people goes to the work but in the evening everybody go out to protest against this big cheating. Security forces are hitting the normal people and unfortunately every day tens of people are killing in the street. Iranian People are tired of government lies and this time seriously people are going out to protest.Mobile networks just working in the day and in the evening all closed! Most of news websites has been closed to the people, even BBC and CNN! Most of newspaper closed and just state TV shows fake news. Anyhow, technology is bigger than this and people are finding the ways to get the news.
Look to some pictures attached.
El correo venía acompañado de las fotografías de arriba. Como no me fiaba las subí a Flickr para ver el exif, y me encontré con la firma de Behrouz Mehri y AFP. En realidad, no tenía más importancia. El tipo en cuestión tampoco decía que las fotos las hubiese tomado él mismo -aunque pudiese sobreentenderse leyendo el mail- y yo no tendría porqué dudar de ellas. Aún así, ya digo, quería asegurarme que eran recientes y no habían sido retocadas.
Estoy encantado porque creo que las de Irán pasarán a la historia por ser las primeras manifestaciones retransmitidas en directo para todo el mundo a través de Twitter (aunque antes ya se había hablado de la ‘revolución Twitter’ con el caso moldavo). Hasta tal punto, Twitter se ha convertido en una herramienta fundamental para seguir lo que pasa en las calles de Irán, que el propio Departamento de Estado norteamericano se dirigió la semana pasada a los administradores para que no hiciesen tareas de mantenimiento que pudiesen provocar la interrupción del servicio.
Y me alegro porque Twitter es una herramienta de la gente. Pero sí que es verdad que he leido cada twitter escrito presuntamente por un iraní con mucha cautela. Y me ha llamado en cambio la atención la fe ciega que parecían tener muchos medios. Aquí, y fuera. ¿De repente ahora?
Creo en la alquimia de las multitudes. Pero insisto, a veces me parece que nos olvidamos que Twitter son personas. Y que poca gente se molesta en hablar con ellas. Una cosa es el poder de las masas, el quinto poder, y otra muy distinta que todo el mundo sea bueno. Al final, los manifestantes que cuentan en Irak son los que están en la calle, no los de las redes sociales.
Y justo cuando pensaba que esto simplemente era una rallada mía (tengo ya una semana el post en cuarentena) por la rabia que me dio comprobar que las fotos que tenía ya habían sido publicadas y que tal vez alguien intentaba engañarme, este pasado fin de semana la muerte de una chica se convierte en el nuevo símbolo de la revolución en Irán.
Neda Soltani ha rebautizado las protestas en Irán como las Nedarevolution. Pero con Neda han saltado también las primeras voces de alarma. Los medios sociales también pueden fabricar mitos. Y la retransmisión de la muerte de esta chica en Youtube la convierte en una mártir. Aunque nadie sepa ni haya podido comprobar aún que Neda fuese real.
¿De verdad con periodistas en las calles de Irán nos podríamos sentir mejor informados?
Sinceramente yo también tengo mis dudas aunque confíe plenamente en la valía y la honestidad de muchos de esos corresponsales que se juegan a diario el pellejo.
Pero es que al final en estos tiempos que corren uno ya no sabe qué creerse. Borja va más allá que yo y se pregunta si quizás lo de Irán no es exactamente como nos lo cuentan. Yo no llego a tanto.
Por cierto, y para terminar, fantástica la reflexión de Carlos Sardiña sobre todo este asunto:
Numerosos “ciberactivistas” están jaleando desde la comodidad de sus casas la llamada “revolución verde”, mientras son los iraníes quienes se enfrentan a la represión y la violencia de los basijs. Sería interesante analizar ese extraño fenómeno moderno ligado a las “revoluciones de colores”, que consiste en “solidarizarse” con ellas desde los países desarrollados de Europa y Estados Unidos cuando, curiosamente, aquí nadie parece estar dispuesto a levantarse de su sillón por motivos políticos (y no es que falten razones para ello bastante más cercanas).
De todo el post, me quedo con esta reflexión que él mismo deja abierta por si alguien se anima en los comentarios…




[...] Shared a link on Google Reader. Irán: Twitter y Neda, símbolos de una revolución [...]
[...] vivió la etapa pro-occidental de 1979 y la caída de la monarquía. Como sus padres y abuelos, los jovenes de hoy quieren estar dentro de la misma onda que el resto de la juventud internacional. No es cierto que la religiosidad, especialmente en las grandes ciudades, sea de rigor. Fuera de la [...]