e-galeradas

Tuesday, 3 July 2007 a las 5:03 pm

Soñar (que quiere decir ‘dejarse la piel en el intento’) con ser periodista

Discurso 2.0 (por aquello de la interactividad previa y los enlaces que evidentemente no estaban puestos cuando leí el discurso) del acto de Graduación de la III Promoción de licenciados en Periodismo de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Elche.

Amelia no se graduaba (todavía) pero estaba por allí por otros asuntos. Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid nos ha dejado fotos y videos del acto y los discursos.

Memorable, en mi opinión, el de Carlos Alsina, que estuvo cargado de buen humor ‘porque a veces nos tomamos demasiado en serio esta profesión’. El periodista de Onda Cero, y editor y presentador del programa La Brújula ejerció de padrino y disfrutó del buen tiempo que hizo en Elche. Tuvimos tiempo de charlar a cuenta de algo que dijo sobre la Wikipedia de lo que le pasó hace poco a David.

La foto

Y el discurso (aviso a navegantes, es largo porque tenía que durar unos ocho minutos)…

    Excelentísimas e ilustrísimas autoridades académicas
    Estimados compañeros del claustro
    Estimado padrino de la Promoción
    Estimados alumnos, padres y familiares
    Estimadas amigas y amigos

    Esta tarde celebramos la graduación de la III Promoción de Periodistas que sale de nuestra facultad y de esta ciudad de Elche. Mi cometido en este solemne acto es representar con mis palabras a un claustro de profesores al que estoy orgulloso de pertenecer y al que espero no decepcionar. Orgulloso porque en él hay profesionales con mucho periodismo a sus espaldas y maestros en el mejor sentido de la palabra, entusiasmados por enseñar y dispuestos todos los días a aprender más.

    A buen seguro que esta tarde se hablará de PERIODISMO con mayúsculas: tenéis padrino para ello. Y a buen seguro también que el discurso de nuestro vicerrector, ya va a ser suficientemente -si me permitís la expresión- políticamente académico. Tampoco quiero hacer un discurso plagado de felicitaciones, cumplidos y parabienes.

    Así que abusando de la confianza que me da los años que he compartido aula con vosotros, me voy a permitir el lujo de volver exigiros (subrayo esa palabra)… EXIGIROS… desde aquí, una vez más y por última vez, que déis a partir de ahora lo mejor de vosotros mismos si de verdad soñastéis un día con ser periodistas y queréis ver el sueño cumplido. Es vuestra obligación.

    No me cabe la menor duda que, sentados ahí, entre la A a la Z, hay buena materia prima. Tampoco dudo que estáis -como decía el anuncio- sobradamente preparados. Por eso tengo la certeza de que unos cuantos de vosotros acabaréis siendo grandísimos periodistas; otros, simplemente, buenos periodistas; y no nos engañemos, algunos más, sólo ‘licenciados en periodismo’… porque no creo que se pueda hablar de periodistas a secas o malos periodistas. Escoged.

    En mi opinión, la receta para pasar de ‘presuntos periodistas’ a serlo de facto se compone de seis ingredientes básicos: la vocación, la formación, el talento, la capacidad de sacrificio, el entusiasmo y la pasión con la que afrontéis los retos que se plantean. Dependiendo de cómo y de qué manera los incorporéis a vuestro quéhacer diario, la vida y esta profesión os pondrán en uno u otro lugar y os darán más o menos satisfacciones.

    Hace justo un año se licenciaban otros tantos compañeros y en breve colegas vuestros. Recuerdo que estábamos en pleno mundial de fútbol. Y como me consta que entre vosotros hay mucho periodista deportivo en ciernes, estoy seguro que váis a entender rápido la metáfora. La universidad es sólo la fase de clasificación. Pero lo realmente exigente empieza ahora. No lo olvidéis: todavía no habéis ganado nada. Por favor… a ver si conseguimos pasar de cuartos!

    Y sobre todo: no busquéis culpables, más allá de vosotros mismos, si los sueños no se cumplen. Querrá decir que no pusistéis toda la carne en el asador o que otros simplemente fueron mejores.

    Como veis ni los lamentos, ni la bajeza de ánimo, ni la falta de carácter, ni la desmotivación forman parte de la receta. Huid desde ya del discurso derrotista -propio de plañideras- sobre lo negro que está el futuro y dad un paso al frente los que de verdad queráis ser periodistas. Dejad de una vez por todas de preguntar y preguntaros qué me puede dar el periodismo o qué puede hacer esta empresa por mi y empezad a plantead abiertamente la cuestión al revés: ¿qué podéis ofrecerle vosotros al periodismo o a aquélla empresa que os demande?

    Esa debe ser vuestra carta de presentación: dignificad este oficio.

    Hace apenas dos días Arsenio Escolar recibía el Premio Víctor de la Serna, el Goya de los periodistas. Decía y cito textualmente:

    “Nosotros, los periodistas, que nos dedicamos a contarle al público lo que pasa, lo que cambia de un día a otro, lo que cambia de un minuto al siguiente, tenemos que ser capaces también de adaptarnos a los cambios que nos afectan directamente. Recordad lo que decía Darwin, cuando hablaba de la evolución de las especies: no sobreviven las especies más fuertes, no sobreviven tampoco las especies más inteligentes; sólo sobreviven las especies que son capaces de adaptarse a los cambios”.

    No puedo estar más de acuerdo con estas palabras. Por eso entiendo que la verdadera labor de toda facultad es enseñar a sus alumnos a aprender; prepararlos para el reto de seguir formándose por cuenta y riesgo propia, sin profesores ni tutores que les digan cómo hacerlo. Los nuevos tiempos así lo demandan.

    Dice Alfons Cornella, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona, que ‘conocer algo nuevo no es aprender, es simplemente estar informado’; que ‘aprender es desarrollar una habilidad para hacer algo que no se sabía hacer’. Por eso entiendo como él, que enseñar debe ser algo más parecido a encender un fuego que a llenar una botella. Aunque sea llenarla de conocimientos. Por eso me parece especialmente lamentable que miles de estudiantes salgan cada año de las facultades españolas sin la más mínima motivación para seguir aprendiendo.

    Ojalá no sea el caso. Espero que hayáis desarrollado esa habilidad en estos años y nunca perdáis esa chispa. Porque la vais a necesitar. Porque el periodismo evoluciona con tal celeridad que todos aquéllos que no estén dispuestos a reinventarse, sea un medio o sea un periodista, están condenados a fracasar.

    Creo sinceramente y así os lo he dicho en muchas ocasiones que sois una promoción afortunada porque salís al mercado laboral en un momento envidiable. También es cierto que váis a pisar una redacción justo cuando el terremoto provocado por la irrupción de las nuevas tecnologías y los entornos en red están sacudiendo los cimientos del propio periodismo. Pero precisamente por eso, estáis en condiciones mucho más ventajosas para adaptaros rápidamente.

    No creáis del todo a los más viejos del lugar cuando os digan que el periodismo está en crisis. Porque el periodismo siempre ha estado en crisis. Y lo que hay que comprender es que crisis significa también oportunidades escondidas. Por eso, evitad mientras os lo podáis permitir a los malos jefes. Esto último, aunque lo suscribo, no lo digo yo; es el consejo que regalaba Fernando González Urbaneja, hace un par de años, a la primera promoción de licenciados de esta facultad.

    Y me permito añadir:

    Buscad vuestro hueco en la larga cola (sabéis de lo que hablo), no os traguéis todas las milongas que os cuenten (doy fe que también sabéis de lo que hablo), sed inquietos; tened siempre una pregunta a punto; cuestionad todas las respuestas y poned en tela de juicio cualquier información que caiga en vuestras manos; recordad siempre que cualquier fuente es una fuente interesada; denunciad todo aquello que sea denunciable; contad historias y no os resignéis al periodismo de declaraciones que cuenta las historias que otros cuentan; no seáis altavoz de nadie.

    Porque no lo olvidéis, el periodismo siempre debe estar del lado del ciudadano. ‘Periodista –como decía Eugenio Scalfari- es gente que le dice a la gente lo que le pasa a la gente’.

    He querido traer a esta altura dos citas más.

    Un recorte de una oferta de trabajo publicada hace menos de un mes por Juan Varela y que rezaba así:

    Se buscan periodistas con pasión. Deben ser cazadores de noticias y de historias. Nada de conformarse con los teletipos, con las notas y ruedas de prensa. La información siempre está más allá. Abiertos a los demás. El buen periodismo siempre fue una conversación convertida por algunos en un monólogo horroroso”.

    Y la segunda cita es de Rafael Mainar (p. 8 del pdf) y fue pronunciada 101 años antes. En 1906:

    He aquí dónde y en qué se demuestra si se es o no periodista: evidenciando actividad, ingenio y perspicacia, cualidades que no dan los cursos de una carrera, suponiendo que la de periodista pudiera cursarse y hasta que fuese tal carrera. Nada más adentrarse en este oficio, muchos periodistas caen en la tentación de creer que ya lo saben todo, y son vencidos por el espejismo de la sapiencia absoluta. Por eso se encierran en las redacciones a decirle cosas al Gobierno y a dirigir la opinión, tarea mucho más cómoda que la de registrar los latidos de esa misma opinión”.

    Decidme, ¿realmente en todo un siglo han cambiado en algo las aptitudes del buen periodista?

    No quisiera terminar este discurso sin recuperar algunas de las palabras que mis antecesores del claustro han pronunciado desde este mismo atril.

    Decía Antonio Juan a aquéllos licenciados de la primera promoción, que la vida es la única que podía suspenderlos; y exigía de ellos una promesa: la promesa de que no iban a dejar que eso ocurriese. Hoy yo la hago extensiva a todas vosotras y vosotros. Prometedme, prometednos, que seréis personas íntegras.

    José Luis alentaba a los licenciados de la segunda promoción a ser buenos profesionales:

    “Huid del periodismo de trincheras (proceda de donde proceda), recuperad la esencia de nuestra profesión haciendo un periodismo de verificación, en el que la verdad sea el primer principio, (…) un periodismo independiente que vigile al poder y de voz al que no la tiene, y en donde los periodistas tengamos una responsabilidad con nuestras conciencias”.

    Prometedme, prometednos también, que vais a ser esa clase de profesional insobornable.

    Por último no quiero dejar de felicitar a vuestros padres, madres y familiares. Hoy deben estar orgullosos de vosotros. Y esa debe ser la mejor recompensa a toda su paciencia durante estos cinco años.

    Por supuesto, estáis invitados a volver cuando queráis a esta universidad. Porque creo que el mejor activo de esta facultad no está por fuera –eso es evidente- sino por dentro: en las personas que lo frecuentan. Por eso os digo, como reza el himno de un gran equipo de fútbol que ‘vosotros nunca caminaréis solos’. Aquí seguiremos estando vuestros profesores. Os lo debemos por todo lo que hemos aprendido de vosotros.

    Disfrutad y exprimid todos los momentos que os va a dar esta profesión. En mi modesta opinión, sin duda, una de las más exigentes y a la vez más satisfactorias y bonitas del mundo. Y estad preparados para levantaros una y otra vez cuando la mano de cartas venga torcida. Porque nadie de esta facultad os ha dicho nunca que éste que empezáis hoy vaya a ser un camino de rosas. Y sin embargo, creo que hablo en nombre de todos mis compañeros si afirmo que desde luego… vale mucho la pena.

    Enhorabuena de antemano y suerte a todos los que vais a poner todo vuestro empeño en ello.

    Disfrutad y celebradlo esta noche como toca. A partir de mañana os quiero trabajando por conseguirlo.

13
  • 1

    Gran post, Sergio. “De libro”.

    Rosa J.C. on July 3rd, 2007
  • 2

    Bueno tu discurso de los que hacen llorar, aun me emociono cuando vuelvo a leerlo. Gracias por todo!!!
    Maríah

    A viva voz on July 3rd, 2007
  • 3

    Ei Sergio, me alegré cuando nos dijeron que serías tu el encargado de leer el discurso. Después de haberlo escuchado y hoy después de releerlo… me alegro mucho más. No quiero olvidarme de Alsina, que estuvo estupendo el tío. Ale, felices vacaciones. Adeuuu

    Davynya on July 4th, 2007
  • 4

    Genial, Sergio. Me has vuelto a dar un poco de fuerza que, ultimamente, la tengo perdida. Enhorabuena a todos los graduados. Ahora viene una etapa muy emocionante e intersante. Saldudos desde Madrid.

    josedaze on July 4th, 2007
  • 5

    Hola Rosa, ya ves… en mi estilo, posts eternos! :(
    Maríah, Davynia, un placer. Y no os emocionéis… que sois muy blanditas! ;)
    Daze, gracias también. Tú también eres muy blandito! :P

    sergio m. mahugo on July 5th, 2007
  • 6

    La Virgen, qué prosa tan marcial. Macho, muy bueno el discurso, eres un buen patriota de la ‘nación periodística’ ;)

    En mi facultad no hubo absolutamente nada de eso. Llegó junio, fui a pagar para solicitar el título, salí por la puerta y jamás volví. La verdad es que fue bastante triste. Tus alumnos pueden estar más que contentos de la formación recibida -al menos la que les hayas dado tu, de eso estoy seguro- y de la fraternidad, que me da la impresión de que disfrutan como grupo unido y que por lo que veo es un valor que se infunde desde vuestra uni.

    En fin, que chapeau por tu discruso, que deja las cosas más que claritas y pone los huevos de corbata a quién hizo la carrera ya pensando en ser un simple chupatintas porque sabe que en su interior no arde la llama del periodista tocacojones y luchador.

    Enhorabuena a tí y a todos los alumnos que mientras te escuchasen estuviesen apretando el puño, conteniendo la energía que a partir de hoy van a sacar para lograr el jodido objetivo.

    Un buen ejército. Ahora, a ganar batallas.

    un abrazo.

    Pau on July 6th, 2007
  • 7

    en periodismo cada palabra cuenta por sí misma. no es lo mismo decir régimen que dictadura militar, por ejemplo.

    http://nopublicable.wordpress.com

    mauro on July 22nd, 2007
  • 8

    Gracias por ese final de traca!!! Un acto de graduación debe tener un significado especial, a ser posible un recuerdo que te impulse en los momentos bajos de esta profesión. Con tus palabras has creado un recuerdo inolvidable.

    paqui on July 24th, 2007
  • 9

    [...] M. Mahugo: Soñar (que quiere decir ‘dejarse la piel en el intento’) con ser periodista [...]

    Blog Clippings » eCuaderno on August 6th, 2007
  • 10

    [...] En esta pregunta en concreto he dejado de lado respuestas como ‘fácil’, ‘entretenida’, ‘no lo sé pero las vamos a pasar canutas’, o ’sólo decirte que vamos agobiados, no te pases’. Evidentemente a estas no les voy a hacer ni caso. Cuanto más apretemos en el entrenamiento, mejor preparados para la hora de la carrera. [...]

  • 11

    [...] Pedro terminó periodismo el año pasado. Ahora está en Memphis (USA). Y dice que  es que necesita contarlo. Cristina todavía estudia periodismo. Apunta al infinito. Y hace unos días se marchó a Kaunas (Lituania) a disfrutar de la buena vida de los Erasmus. A uno y otra les gusta escribir… ¡se nota! [#] [...]

    e-galeradas : on January 27th, 2008
  • 12

    [...] y su comentario en un blog confirma lo que estoy hasta las narices de decirles a mis alumn@s: que el puesto de trabajo hay que ganárselo demostrando que vales para él, que es necesario moverse y correr más que nunca, que el viejo curriculum de papel jamás estuvo [...]

  • 13

    [...] encantó haber sido elegido por los propios alumnos para pronunciar el discurso en su acto de graduación hace un par de [...]

 

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